El ingenio azucarero San Pedro será devuelto a la Federación, luego de que Grupo Porres, empresa que estaba a cargo del mismo, anunció el cierre de las instalaciones por problemas financieros, informó la gobernadora morenista Rocío Nahle García. Recordó que la factoría, en el municipio de Lerdo de Tejada, pertenecía al gobierno federal antes de ser subastada. “El origen es público, por eso el empresario dijo que lo va a regresar.”
Refirió que Veracruz y el gobierno de la entidad cuentan con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, por lo que se considera que posteriormente San Pedro sea entregado a las autoridades estatales.
“La Federación se lo va a dar al estado y nosotros nos hacemos cargo mientras se resuelve la situación, pero tenemos que trabajar, requiere mucho mantenimiento”, puntualizó Nahle García.
Indicó que es urgente que se realicen las diligencias necesarias para que el complejo pueda arrancar operaciones lo antes posible, pues la infraestructura y la maquinaria requieren rehabilitación. “Ahora avanzamos en los trámites para formalizar este proceso y retomar las actividades con normalidad. Actuamos a tiempo, cumplimos nuestra palabra y encontramos una solución en beneficio de las familias de Lerdo de Tejada y de toda la región”.
Rocío Nahle aseguró que esta decisión traerá importantes beneficios a la zona, donde miles de veracruzanos veían en riesgo su trabajo, que es su fuente de ingresos, debido al anuncio del cierre de la planta.
De San Pedro dependen más de 500 trabajadores, además de cientos de productores, cortadores de caña y otras personas relacionadas con la industria que residen en los municipios de Lerdo de Tejada, Ángel R. Cabada y Saltabarranca.
El pasado 5 de agosto Grupo Porres, que estaba a cargo del ingenio, informó que cesaría operaciones debido a que las dificultades que enfrenta el sector azucarero lo hacen económicamente inviable.
Desde ese día, trabajadores sindicalizados y de confianza permanecen afuera de las instalaciones, para vigilar que la fábrica no fuera desmantelada y exigir una alternativa para no perder sus empleos.
Durante este tiempo, la ciudadanía en general, así como algunas autoridades locales y estatales, dieron respaldo a quienes se mantenían en vigilia en el sitio; llevaron despensas, garrafones de agua y alimento para los afectados que a lo largo de los días no han recibido ningún sueldo o liquidación.





