El arrecife artificial con forma prehispánica se ubicaría en Cancuncito y sumaría un tercer sitio de buceo en el Golfo de México
En el área de Cancuncito, banco de arena ubicado en el mar de Veracruz, existe un proyecto para construir un arrecife artificial con la forma de la pirámide del Tajín, comentó el investigador y catedrático del Instituto Tecnológico de Boca del Río (ITBoca), Víctor Hugo Rojas Ramírez.
“Ahorita está la creación de un arrecife artificial donde está Cancuncito que quieren hacer un arrecife artificial como haciendo pirámides tipo el Tajín, pero eso es igual para turismo, no es para pesca, ni para la conservación de la biodiversidad”.
De concretarse, la pirámide submarina se convertiría en el tercer arrecife artificial instalado en las aguas del Golfo de México frente a Veracruz.
Los dos que ya existen en la zona fueron concebidos también con fines turísticos, y hoy forman parte de la oferta de actividades acuáticas del puerto.
El antecedente más reconocido de esta práctica en la región involucra a dos embarcaciones históricas.
El barco C50 y el buque Comodoro Manuel Azueta fueron hundidos de manera controlada en años recientes, y ambas naves funcionan actualmente como estructuras de inmersión que atraen a buceadores nacionales y extranjeros.
Con el tiempo, las embarcaciones se han convertido en ecosistemas subacuáticos que, si bien no fueron diseñados con criterios de conservación estrictos, han favorecido la colonización de vida marina en sus estructuras.
La propuesta de la pirámide del Tajín seguiría esa misma lógica, aunque con una carga simbólica y visual mucho mayor, al recuperar la imagen de uno de los monumentos arqueológicos más representativos de Veracruz y del México prehispánico.
Más allá de su atractivo turístico, la construcción de un arrecife artificial funcional implica desafíos técnicos considerables. El investigador Rojas Ramírez fue claro al respecto: los materiales utilizados en la estructura deben tener propiedades químicas compatibles con el entorno marino para que la vida pueda desarrollarse en ellas de manera natural.
“Se necesitaría que esos materiales que se están generando sean de un pH parecido al del carbonato de calcio. ¿Para qué? Para que la vida sea generada dentro de ese lugar, muy parecida a la que está generando un arrecife natural”, explicó el especialista.
En ese sentido, el catedrático del ITBoca identificó a la piedra múcara como un material viable para la construcción.
Esta roca, cuya composición se basa precisamente en carbonato de calcio, presentaría las condiciones químicas necesarias para favorecer la adhesión y el crecimiento de organismos marinos como corales, esponjas y algas, elementos fundamentales para que una estructura artificial logre aproximarse a las funciones de un arrecife natural.
El carbonato de calcio es, de hecho, el principal componente de los esqueletos de coral y de las conchas de moluscos, por lo que su presencia en los materiales de construcción resulta determinante para que los organismos marinos puedan colonizar la estructura con mayor facilidad y rapidez.
Pese al interés que ha generado la iniciativa en círculos académicos y turísticos, existen vacíos de información importantes, el propio investigador Víctor Hugo Rojas Ramírez reconoció desconocer qué organismo público o privado tiene a su cargo la coordinación y ejecución del proyecto.
La falta de un responsable claramente identificado plantea dudas sobre los plazos de ejecución, el financiamiento disponible y los estudios de impacto ambiental que deberían acompañar cualquier intervención de este tipo en el ecosistema marino del Golfo de México.
Hasta el momento, no existe ninguna declaración oficial por parte de autoridades municipales, estatales o federales que confirme el estado del proyecto ni sus etapas de desarrollo.
Lo que sí está claro es que, de avanzar, Veracruz contaría con un atractivo turístico subacuático sin precedente en México: una pirámide prehispánica sumergida, construida con materiales naturales, esperando ser explorada a varios metros bajo la superficie del Golfo.





