Con una propuesta marcada por la juventud, la Selección Mexicana igualó 1-1 frente a Perú en Nueva York, en el segundo partido de Rafael Márquez al frente del equipo nacional. El técnico presentó un once con un promedio de edad inferior a los 25 años, en una clara apuesta por observar a nuevos elementos.
Desde el arranque, Márquez combinó sangre nueva con jugadores de mayor recorrido, al colocar como titulares a Orbelín Pineda, Germán Berterame y Álvaro Fidalgo. La falta de experiencia entre varios de los futbolistas se reflejó en algunos pasajes, aunque Mateo Chávez destacó por su intención ofensiva y capacidad para generar profundidad.
El conjunto peruano aprovechó una desatención defensiva al minuto 26 para abrir el marcador. Jairo Vélez recibió el beneficio de una cobertura deficiente de Jeremy Márquez y definió ante Óscar García, quien también tuvo su oportunidad como una de las novedades en la formación mexicana.
Después del golpe, el Tri tuvo dificultades para encontrar claridad en el último tercio de la cancha y no logró responder de inmediato. La reacción llegó en la segunda mitad, cuando Víctor Guzmán apareció dentro del área para conectar un cabezazo que superó al arquero Pedro Gallese y estableció la igualdad.
Con el paso de los minutos, México ganó presencia y los cambios permitieron aumentar la experiencia dentro del terreno de juego. El equipo tuvo mejores lapsos y encontró alternativas por las bandas, donde Hugo Camberos aportó velocidad y desequilibrio para generar peligro.
El resultado representa el segundo empate consecutivo de México por marcador de 1-1, dentro de una etapa que Márquez utiliza para evaluar a una nueva generación de futbolistas. La siguiente prueba será el sábado frente a Estados Unidos, en un encuentro de alta relevancia deportiva para ambas selecciones.





