Las fuertes lluvias que azotaron la región durante las últimas horas dejaron una estela de afectaciones en Santa María Tatetla, comunidad perteneciente al municipio de Jalcomulco, en el estado de Veracruz. El ingreso de agua a diversas viviendas obligó a las autoridades locales a activar protocolos de atención de emergencia, con brigadas desplegadas en las zonas más golpeadas para evaluar los daños y asistir a las familias afectadas.
La situación, que se presentó con rapidez debido a la intensidad de las precipitaciones, puso de relieve la vulnerabilidad de esta localidad enclavada en la sierra veracruzana frente a los fenómenos meteorológicos propios de la temporada de lluvias. Los cuerpos de emergencia y el personal municipal respondieron de inmediato para contener los efectos más urgentes y garantizar la seguridad de los habitantes.
En paralelo a las labores de evaluación, personal adscrito al Ayuntamiento de Jalcomulco inició trabajos de limpieza en calles y espacios públicos que quedaron cubiertos por el lodo y los escombros arrastrados por las lluvias. El objetivo de estas acciones es doble: por un lado, restablecer la movilidad y el acceso a las zonas afectadas; por otro, reducir los riesgos sanitarios que suelen presentarse cuando el agua estancada y los desechos acumulados propician condiciones favorables para enfermedades gastrointestinales y respiratorias.
Las autoridades municipales subrayaron que el seguimiento a las afectaciones se mantendrá activo en los próximos días, con coordinación permanente entre las áreas operativas del Ayuntamiento y los organismos de atención civil. Esta continuidad en la respuesta es considerada clave para evitar que los daños inmediatos deriven en problemas estructurales de mayor alcance para la comunidad.
En otro frente de atención relacionado con las mismas precipitaciones, Protección Civil de La Antigua emitió un reporte en el que advierte que el nivel del río La Antigua registra un incremento constante como consecuencia de las lluvias acumuladas en su cuenca. Hasta el momento, el afluente se mantiene por debajo de sus niveles máximos ordinarios, lo que representa un margen de seguridad; sin embargo, las autoridades no descartan que la situación evolucione en función de cómo continúe el comportamiento de las precipitaciones en la región.
El río La Antigua es uno de los cuerpos de agua más relevantes del centro de Veracruz. Su cuenca abarca varios municipios y su comportamiento durante la temporada de lluvias es monitoreado de cerca por las autoridades estatales y municipales, dado que las crecidas históricas han generado emergencias en comunidades ribereñas en múltiples ocasiones. La vigilancia permanente que hoy mantiene Protección Civil responde precisamente a ese historial y a la necesidad de anticiparse a cualquier desbordamiento.





