Nayeli Medina, testigo de las “escenas apocalípticas” que se viven en Nueva Delhi

Una mexicana entre las cenizas en India

Desde su balcón en Nueva Delhi, Nayeli Medina puede ver la contaminación que genera las masivas cremaciones.

Nueva Delhi .- Tristeza y miedo son los sentimientos que ocupan desde hace meses la mente de Nayeli Medina, una mexicana que radica en Nueva Delhi y que vive desde su departamento la crisis sanitaria por covid-19 que azota a India con “escenas apocalípticas”.

Desde hace ocho días el país asiático ha roto récords de casos y muertes por SARS-CoV-2, los hospitales no se dan abasto y los crematorios están saturados, por lo que han improvisado algunos en espacios públicos. Ayer, el país asiático registró 401 mil 993 nuevos contagios y 3,523 decesos.

Cuando empezó el confinamiento podías ver el cielo claro, algo que no es normal aquí en Delhi, pero con el cierre se redujo la contaminación y desde hace cinco días se ve el cielo como si estuviéramos al tope de tráfico, se ve la estela de humo, pero todo eso son cenizas de muertos”, contó a Excélsior Nayeli, que vive en India desde hace una década y trabaja en una empresa de cosméticos.

La crisis se agravó, al grado de que no la población tiene suministros médicos.

No hay lugar en donde encuentres pruebas covid, el gobierno está enfocando sus esfuerzos en conseguir oxígeno e incinerar a las víctimas de covid-19”, agregó.

Origen de la tragedia

Nayeli, como muchos especialistas, consideran que el camino a este brote que mantiene a India al filo de la navaja se pudo originar en las pasadas elecciones y en la festividad Kumbh Mela, que hace semanas reunió a miles de personas.

Este repunte de casos vino justo cuando India estaba cantando victoria sobre el coronavirus y el presidente estaba jactándose de haber hecho algo muy bueno para controlar la enfermedad”, comentó a este diario por videollamada.

Añadió que “estando todavía en un tipo semáforo naranja, le pidió a la sociedad que participara en mítines electorales y se hicieron eventos grandísimos y además de eso, se realizó el festival Kumbh Mela”.

Se trata de una festividad religiosa que se hace cada cuatro o seis años y son diez días de celebraciones en los que miles de personas se reúnen a orillas del río Ganges para tener baños que limpien sus pecados.

Nayeli Medina puntualizó que ese festival no iba a pasar este año, pero como el gobierno de Narendra Modi (primer ministro de India) es derechista hindú y “según era buen augurio realizar el Kumbh Mela permitió esa cita que desató el foco de infección actual”.

La mexicana, que comparte departamento con dos ciudadanos indios, dijo que el caos está sucediendo en crematorios y hospitales, pero en las comunidades no lo puedes ver tal cual, porque no puedes salir, de lo contrario hay multas.

Las “escenas apocalípticas” —como ella las describió— que circulan por todo el mundo de las cremaciones de víctimas de covid en India son muestra de lo rebasado que está el gobierno.

Delhi tenía una capacidad de cremación de aproximadamente 200 personas y ahorita hay una capacidad diaria de 700, en medio de temperaturas promedio de 42 grados centígrados”, comentó.

Y recordó que en esa nación altamente supersticiosa y devota de muchos dioses, las cremaciones se hacen con leña como parte del ritual de la cultura hinduista para tratar el cuerpo.

Lo normal es que los lugares de cremación se establezcan cerca del río porque las cenizas deben ir hacia él, y aquí cerca de mi casa hay uno que se llama Yamuna”, por ello ve elevarse las cenizas de aquellos que perdieron la lucha contra la enfermedad.

En constante pánico

La emergencia sanitaria la vive con temor y tristeza.

Tengo miedo, claro, porque si yo me enfermo quién me va a cuidar”, se cuestiona desde su casa en la que también debe usar cubrebocas si sale a aéreas comunes, pues uno de sus compañeros de vivienda sale diario a trabajar.

He tenido bastantes etapas de depresión, pues no puedo salir, no veo a nadie, muchos de mis amigos extranjeros se han ido, me siento sola y me pega la inactividad”, dijo consternada.

A esos sentimientos se suma uno de impotencia, pues, señaló, se está dejando que un virus se extienda sin control.

Nayeli sólo sale a comprar comida y lo hace a las 14:00 horas, para asegurarse de que el calor esté en su punto máximo del día y se encuentre con la menor cantidad posible de gente.

Conoce a varias personas que dieron positivo a covid. De su trabajo, una chica enfermó y murió a los tres días. Tiene a cinco amigos que enfermaron, aunque con síntomas leves, pero si ha sabido de muchas personas que han perdido a sus padres.

La mexicana vivirá en aislamiento una semana más, pues justo ayer las autoridades de Nueva Delhi decretaron la extensión del confinamiento para tratar de frenar la propagación del virus que en esa nación ha dejado 211 mil 853 muertos.